CAPITULO VI

Imaginemos un mundo unidimensional. Este será una línea de seres vivos. Solo podrán moverse hacia atrás y hacia delante a lo largo de esta línea que representa su universo y ellos tendrán el aspecto de puntos. Para ellos no existirá nada mas que fuera de esta línea ni serán conscientes de la misma línea en que viven y se mueven. Para ellos solo existirán dos puntos: hacia adelante y hacia atrás.

Si suponemos en que la línea en la que vive este ser unidimensional pasa por varios objetos de nuestro mundo, de todos ellos este ser solo verá un punto. Si su línea es intersectada por diferentes cuerpos el ser unidimensional los sentirá como una aparición y la desaparición de un punto, esto será para ellos un fenómeno, para él constante y variable, de duración larga o corta, periódico y no periódico de acuerdo con la naturaleza y el promedio de los objetos que pasan a través de la línea.

Este ser será totalmente incapaz de explicar su constancia su variabilidad o su duración y considerará a estos fenómenos de su mundo absolutamente idénticos y solo diferirán en su duración y su periodicidad. Si suponemos que el ser unidimensional tiene memoria veremos que todos estos fenómenos los referirá como tiempo. El punto que fue no existe mas, el punto que puede aparecer mañana no existe todavía. La totalidad de nuestro espacio se llamará tiempo o sea algo de sonde provienen y se dirigen los fenómenos.

Consideremos ahora a un ser que vive en un plano. Para este ser el universo será un vasto plano. Imaginemos en este plano a seres con la figura de puntos, líneas y figuras geométricas planas. Los objetos y seres de este mundo tendrán también la forma de figuras geométricas.

¿Cómo percibirá su mundo un ser que viva en este universo plano?

Sentirá los objetos y las figuras que están en su plano, sentirá las líneas que las limitan y por esta razón no sentirá su propio plano. Las líneas producen sensaciones por lo tanto existen, el plano no produce sensaciones por lo tanto no existe. Moviéndose en ese plano el ser bidimensional no experimentará sensación alguna por lo tanto dirá que no existe. Acercándose a alguna figura y teniendo la sensación de sus líneas dirá que apareció algo. A través del razonamiento este ser llegará a la conclusión de que las figuras deben existir sobre algo, de modo que a este plano puede llamarlo éter que difiere de la materia. De modo que a estas línea las llamará materia.

No podrá imaginar nada fuera de fuera de su plano. Si algo ocurre fuera de este lo negará tomándolo como subjetivo o sea una creación de su imaginación. Sintiendo solamente líneas, este ser no sentirá un ángulo. Esto es fácil de verificar.

Si al nivel de nuestros ojos sostenemos dos cerillas una en ángulo con otra, veremos una sola línea, para ver el ángulo debemos mirar desde arriba.

El ser bidimensional no puede mirar desde arriba y en consecuencia no puede ver el ángulo, lo considerará como una extraña propiedad de la línea que a veces aparece y otras desaparece y referirá al ángulo al tiempo o un fenómeno temporal transitorio o movimiento. Si tratamos de visualizar como un ser plano estudiara un cuadrado, veremos que para él debe de ser un cuerpo móvil.

Imaginemos a un ser plano que se enfrenta a uno de los ángulos del cuadrado. No ve el ángulo, frente a él hay una sola línea de extrañas propiedades. Cuando se acerca a esta línea, verá que la línea le ocurre algo raro. Un punto permanecerá en su lugar pero los otros puntos a ambos lados se alejaran hacia atrás. El ser plano dirá que la línea se mueve y si el ser plano se aleja del ángulo y se mueve a lo largo de un cuadrado, esta línea se volverá inmóvil. Llegando al ángulo advertirá nuevamente el movimiento. Si efectúa varias veces el circulo del cuadrado es posible que el cuadrado sea, en su concepto, un cuerpo que gira. El ser plano puede llamar materia a las líneas que ve y movimiento a los ángulos.

Si se coloca un cubo en el plano todo el cubo no existirá para el ser bidimensional, solo la superficie cuadrada de aquel estará en contacto con el plano, es decir el cubo existirá como una línea de movimientos periódicos. Todos lo que estén fuera de su plano y no pasando a través de él no existirán para el ser bidimensional. Él podrá sentir solamente sus superficies de contacto o sus secciones. Con respecto a las líneas que realmente se mueven estas contendrán algo incomprensible e imposible de medir para el ser bidimensional, algo independiente y animado fuera de su control, estos cambios dependerán de las propiedades de todo el cuerpo y de su movimiento mientras que el ser bidimensional solo conoce su sección, probablemente los considerará seres vivos, les dará la posesión de energía vital o incluso alma, puesto que son para él resultado de movimientos de cuerpos incomprensibles.

Si un cubo multicolor pasa a través del plano todo el cubo y su movimiento será percibido por el plano como cambios de color de las líneas que están en la superficie.

Cuando la línea azul reemplace a la roja el plano considerará a la línea roja como un acontecimiento del pasado, dirá que es la misma línea pero que se volvió azul debido a ciertas causas de la naturaleza física. Si el cubo se pone en marcha hacia atrás y la línea roja reemplaza de nuevo a la azul este será un fenómeno nuevo para el plano. dirá que la línea se volvió roja nuevamente. Todo lo que esté situado arriba o abajo a la derecha y a la izquierda del plano horizontal o vertical estará en el tiempo para un ser que viva en ese plano. O sea en el pasado y en el futuro. Todo lo que existe fuera del plano se considerará como inexistente, ya en el pasado y algo que desapareció algo que nunca regresará o algo que no existe aún, o sea en el futuro.

Si imaginamos un circulo estacionario que esté en el plano, a un ser bidimensional ese le parecerá una línea móvil de un movimiento incomprensible. Un circulo que gire alrededor de un eje le parecerá diferente de un circulo estacionario. Debido a su doble movimiento serán unos fenómenos inmedibles, algo similar a un fenómeno de vida para el físico moderno. De esa manera, para un ser bidimensional, una línea recta será materia inmóvil, una línea irregular o una curva será materia en movimiento y una línea móvil será materia viva. El centro del circulo será inaccesible para es ser plano, tal como el centro de una esfera o de un cubo hecho de materia es inaccesible para nosotros.

Imaginémonos una rueda de rayos multicolores que gira a través del plano en el que vive un ser bidimensional. El movimiento de sus rayos le parecerá como cambios de color de una línea que esta en la superficie.

A estos cambios les llamará fenómenos y advertirá en ellos cierta secuencia. Si algo más se conecta con la aparición de la línea blanca, por ejemplo una campanilla, dirá que la línea blanca es la causa de este sonido y el color cambiante de las líneas dependerá según él de algunas cusas que habrá que hallar allí en su plano. Toda conjetura sobre la existencia de posibles causas fuera de su plano se desechará como fantástica y totalmente anticientífica.

Y esto será porque nunca podrá visualizar la rueda. Habiendo aprendido el orden de los cambios de color de las líneas el ser plano al ver alguna de ellas, digamos la azul, pensará que la negra y la blanca ya pasaron o sea desaparecieron, retrocedieron en el tiempo, mientras que las líneas que ya aparecieron, la amarilla y la verde y entre ellas la nueva blanca y la nueva negra que han de venir no existen todavía, sino que están en el futuro.

Considerando infinito su universo en todas las direcciones, el ser plano pensará involuntariamente en el pasado como en un lado de todo y al futuro en el otro lado de todo. Vemos que esta es la idea del hecho de que las tres dimensiones del espacio, el ser bidimensional es consciente de dos solas. A la tercera dimensión solo la siente a través de sus efectos en el plano, por lo tanto la considera como algo distinto de las dos primera dimensiones del espacio y la llama tiempo.

Imaginémonos ahora dos ruedas de rayos multicolores que giran en direcciones opuestas a través del plano en el que vive el ser bidimensional. Los rayos de una vienen de arriba a abajo y los de la ora de abajo a arriba.

El ser plano nunca notará esto. Notará que la que es una línea visible para él esta en el pasado y la otra línea está en el futuro y los considerará como conceptos. Estará convencido de que el futuro avanza en una dirección y el pasado en otra. Le parecerá un gran absurdo que un lado pasado y un lado futuro estén juntos. El ser plano es incapaz de entender que los fenómenos pueden proceder tanto del pasado como del futuro. Sin embargo habiendo notado cierta periocidad en los cambios de color el ser plano podrá predecir el cambio de líneas de un color a otro.

Si entramos en el mundo del ser plano sentirá solo las líneas que limitan nuestras secciones de nuestros cuerpos. Estas secciones que para él serán seres vivos, aparecerán en ninguna parte, cambiarán por una razón no aparente y desaparecerán en alguna parte de una manera milagrosa.

Las secciones de todos nuestros objetos inanimados pero móviles serán para él seres vivos e independientes también.

Si la conciencia de un ser plano pudiera sospechar nuestra existencia y entrar en comunicación con nosotros para él seríamos seres superiores, tal vez omnipotentes y sobretodo incomprensibles. Veríamos su mundo como es y no como se le parece a él. Veríamos el pasado y el futuro. Seríamos capaces de predecir dirigir e incluso crear acontecimientos Conoceríamos la esencia de las cosas. Sabríamos que es materia (una línea recta) movimiento (una línea curva, irregular, un ángulo). y esto nos daría una ventaje enorme sobre un ser bidimensional.

En todos los fenómenos del mundo bidimensional veríamos mucho más de lo que el ser plano ve o algo enteramente diferente a lo que él ve. Podríamos decirle muchas cosas nuevas y sorprendentes si él pudiera vernos o entendernos. Podríamos decirle que lo que él considera fenómenos como ángulos o curvas sin propiedades de cuerpos superiores y que lo que él llama cuerpos son solo secciones de cuerpos. Podríamos decirle que a ambos lados de su plano, hay un espacio infinito al que el ser plano llama tiempo y que en ese espacio no solo se hallan las causas de todo sus fenómenos sino los fenómenos mismos del pasado y del futuro. Podríamos añadir que un fenómeno no es algo que ocurre y luego cesa de existir sino que es una combinación de las propiedades de los cuerpos superiores. No obstante hallaríamos muy difícil explicarle algo a un ser plano y él encontraría dificilísimo entendernos, porque él no tendría conceptos que correspondieran nuestros conceptos. Faltarían las palabras necesarias.

Lo más difícil de entender para el ser plano sería el error de su idea del tiempo. Nunca podría imaginar que lo que pasó y lo que ha de venir existen simultáneamente en líneas de ángulos rectos en su plano. Nunca entendería que el pasado es idéntico al futuro puesto que los fenómenos puede venir de un lado a otro. El ser plano hallaría muy difícil de entender toda la complejidad de los fenómenos de nuestro mundo porque esta acostumbrado a presentarse un mundo demasiado simple.

Imaginémonos una moneda o una vela del mismo diámetro situadas en el plano donde viven los seres bidimensionales. Para el ser plano aquellas serían dos círculos iguales, dos líneas móviles idénticas, nunca descubría diferencia alguna entre ellas. Si tratamos de imaginar que tremenda evolución tendría que experimentar el ser plano al fin de entender las funciones de la moneda y de la vela, entendemos lo que divide al mundo plano el mundo tridimensional.

Si examinamos la relación de un ser plano con el mundo tridimensional veremos que el ser plano hallaría muy difícil de entender toda la complejidad de los fenómenos de nuestro mundo. El ser plano esta acostumbrado a presentarse un mundo demasiado simple. Los seres planos serian incapaces de captar ninguno de nuestros conceptos mas corrientes, comprender que los fenómenos que para ellos son los mismos son en realidad diferente y que los fenómenos que están para ellos muy separados son en realidad partes de un gran fenómeno de un objeto o de un ser. El entender siquiera las cosas más fundamentales de nuestro mundo sería un proceso infinitamente largo y difícil. Tendría que remodelar sus ideas de espacio y tiempo.

Mientras el ser plano visualice todo nuestro universo en el tiempo nunca entenderá nada. A fin de empezar a entender la tercera dimensión el ser plano deberá visualizar espacialmente todos conceptos del tiempo o sea traducir el tiempo a espacio deberá ante todo volverse tridimensional, por este mismo hecho se alejará de su plano y ya nunca podrá regresar allí.

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