CAPITULO X Comparando la percepción el mundo por parte de diferentes seres vivos, un caracol, un perro y un hombre hemos visto cuan diferentes son para ellos las propiedades de un mismo mundo. Lo que es tiempo para un ser inferior como el caracol se convierte en espacio para un ser de grado superior como el perro y el tiempo de éste  se convierte en espacio para un ser de grado aun más superior, un hombre.

 

Nuestra idea del tiempo está esencialmente compuesta por dos ideas: la idea del espacio y la idea del movimiento en ese espacio. Nuestro mundo esta cambiando constantemente, en cada nuevo momento no es lo mismo que era momentos antes, un cambio continuo de cuadros imágenes y relaciones. Para nosotros semeja una pantalla cinematográfica donde las proyecciones de cuadros se siguen el uno al otro en una corriente que fluye rápidamente. Pero ¿dónde están los cuadros mismos? ¿Dónde esta la luz que los proyecta en la pantalla? ¿De donde provienen los cuadros y a donde se dirigen? si el mundo es la pantalla, entonces nuestra conciencia es la luz que penetrando a través de nuestro aparato mental proyecta en la pantalla sus reflejos que llamamos vida. ¿Pero de donde llegan esas impresiones?

De la misma pantalla. Nosotros la creamos y obtenemos de ella todo.

Imaginemos a un hombre en una sala cinematográfica. Supongamos que nada sabe del funcionamiento de un cine y que ignora la existencia de un proyector a sus espaldas y de pequeños cuadros transparentes en una cinta móvil. Imaginemos que debe estudiar el cine y empieza estudiando lo que ve en la pantalla. ¿A que conclusiones podrán llegar? Evidentemente a ninguna hasta que no de la espalda a la pantalla y empiece a estudiar las causas de la aparición de los cuadros. Las causas estan en el proyector, o sea nuestra conciencia y en la cintas móviles de cuadros son nuestro aparato mental. Son ellas las que deben ser de ser estudiadas si se desea comprender el cine.

La filosofía positivista no estudia sino la pantalla y los cuadros proyectados en ella. Pero un cine debe de ser estudiado empezando por el origen de la luz, o sea la conciencia, luego se debe pasar a los cuadros y solo después deben estudiarse las proyecciones.

Si hemos establecido que un animal debe percibir los ángulos y curvas inmóviles tridimensionales como movimientos ¿No podemos nosotros percibir también como movimiento los ángulos y las curvas de cuatro dimensiones? Puede ser que nuestra conciencia, incapaz de captar esas cosas por medio de los sentidos, construya la ilusión del movimiento. 

Imaginémonos que nos acercamos a una ciudad desconocida que no existía anteriormente. Aquí apareció un campanario que antes no estaba aquí, ahí desapareció un río que había estado visible. Nuestra relación con el tiempo es la misma, el tiempo gradualmente llega como si surgiese de la nada y desaparece en la nada.

Para nosotros cada cosa esta en el tiempo y solo una sección de la cosa en el espacio. Es posible suponer sobre esta base que en el mundo no puede existir movimiento, que es estático y constante y que nos parece que se mueve porque lo miramos a través de la estrecha ranura de nuestra percepción. Si el mundo es un Gran Algo que posee conciencia de sí. Entonces nosotros somos los rayos de esa conciencia de nosotros mismos pero inconsciente de la totalidad.

La vida de un hombre u otro ser vivo semeja un círculo complejo. Siempre empieza en un punto, el nacimiento y siempre termina en un punto, la muerte. Los círculos pueden ser grandes o pequeños, pero todos ellos empiezan y terminan del mismo modo, en el punto donde empezaron, en el punto del no-ser.

¿Qué es el fenómeno de la vida? Es un enigma. Un organismo vivo contiene algo indefinible que lo distingue de la materia muerta. La función que le falta a un organismo muerto es la capacidad de reproducción, esa capacidad de multiplicarse que prueba que la vida no es meramente un complejo de fuerzas mecánicas como la filosofía positivista trata de asegurarnos. El fenómeno de la vida no puede ser creado por medio físico químicos artificiales.

Si tomamos cada vida individual como un círculo de cuatro dimensiones esto nos explicará porque cada circulo desaparece de nuestro espacio, porque cada uno acaba donde empezó y retorna al punto de partida, nacimiento, muerte. Pero durante este pasaje en nuestro espacio el circulo emite ciertas líneas que conectándolas con otras producen nuevos círculos.

Nada nace y nada muere pero así nos parece porque solo vemos las secciones de las cosas. En realidad el circulo de la vida es sólo la sección de algo que existe antes del nacimiento o sea antes de la aparición el círculo y continua existiendo después de la muerte o sea después de la desaparición del circulo de nuestro campo de visión.

En un espacio superior nuestros fenómenos de movimiento y los fenómenos físicos se verán probablemente sin tiempo alguno como fenómenos de los cuerpos inmóviles y los fenómenos biológicos como nacimiento reproducción y muerte como fenómenos de movimiento.

Si sobre la base de todo lo que hemos establecido tratamos de formar una idea del universo será de un Universo totalmente diferente del que acostumbramos a representarnos. No dependerá del tiempo. Todo existirá siempre. Será el universo del AHORA ETERNO de la filosofía india, en el que no habrá ni antes ni después, sino solo el presente conocido o no conocido.

El concepto que nos formaremos del Universo será tan distinto de nuestro concepto actual como la visión copernicana difiere de la visión de una tierra inmóvil debajo de una bóveda vasta. En realidad cualquier concepto de nuestro lugar en el Universo será más agradable que pensar que estamos en una esfera giratoria lanzada al espacio sin medio alguno de comunicación con otros habitantes del Universo, pero se necesita un grandísimo poder de imaginación para escapar de los límites de nuestras representaciones y ver mentalmente el mundo en otras categorías.

¿Qué es el hombre fuera del tiempo y del espacio? Sería la totalidad de la humanidad, pero al mismo tiempo poseyendo las características de todos lo hombres en particular, todo juntos fusionados en un solo hombre similar al árbol que tiene corteza, madera y ramas muertas, hojas verdes flor y fruto. ¿Nuestra mente puede concebir y entender tal ser?

Mabel Collins escritora teósofa, habla sobre el porque sentimos el movimiento si no existe."En la vida terrena no hay permanencía ni significado real excepto en el contacto de las personalidades y en el esfuerzo del crecimiento. Los que se llaman acontecimientos y circunstancias y se supone que son las realidades de la vida son solo condiciones que producen este contacto y permite este crecimiento"

Cuando viajamos en el vagón de un tren y los árboles pasan velozmente por la ventanilla sabemos que este movimiento es solo aparente y la ilusión la crea nuestro propio movimiento. Debemos preguntarnos si la ilusión del movimiento no la crea algún movimiento dentro de nuestra conciencia.Debemos de determinar que genero de movimiento esta dentro de nuestra conciencia y que se mueve con relación a que.

H.P. Blavatsky escribió sobra la relación de la vida con el tiempo. Tal y como nuestro planeta gira una vez al año alrededor del sol y al mismo tiempo una vez cada veinticuatro horas sobre su propio eje así a la revolución del mundo físico la acompaña una revolución similar en el mundo del intelecto. La evolución espiritual del mundo que prosigue en ciclos como la evolución física. Vemos en la historia una alternancia regular de flujo y reflujo en la marea del progreso humano. Los grandes reinos tras alcanzar la cumbre de su grandeza descienden otra vez hasta que alcanzando el punto mas bajo la humanidad se remonta hasta la cima llegando a estar algo mas alta que el punto desde que antes descendiera. No hay un personaje prominente cuyo prototipo no pudiera encontrarse en las religiones y mitologías pasadas. "Como es arriba, así es abajo. Lo que ha sido retornará otra vez. Como en el cielo así en la tierra"

Nuestro lenguaje es inadecuado para una expresión espacial en aspectos temporales. Nunca debemos olvidar que este signo de inexpresabilidad es el signo de la verdad. Lo que puede expresarse no puede ser real. Todos los sistemas que hablan acerca de la relación del alma humana con el tiempo. Todas las ideas de: VIDA DESPUÉS DE LA MUERTE, TEORÍAS DE LA REENCARNACIÓN, TRANSMIGRACIÓN DE ALMAS. Todos esos símbolos que se empeñan en relaciones que no pueden expresarse directamente debido a la pobreza de nuestro lenguaje, no deben entenderse literalmente, así como los símbolos y alegorías artísticos. Debe buscarse su significado oculto, un significado que no puede expresar en palabras. 

Una comprensión literal de estas formas simbólicas a y el hecho de asociarlas a la idea de la evolución y moralidad deforman por completo su contenido interior y las priva de todo significado y valor.

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