Capitulo XVIII

¿Cual es el significado de la vida? 

Todo los sistemas filosóficos todas las enseñanzas religiosas se empeñan en hallar y dar a los hombres una respuesta a esta pregunta. Algunos dicen que el significado de la vida radica en que gocemos de ella mientras aguardamos el horror de la muerte: (Ateos). Otros dicen que el significado de la vida consiste en nuestro mejoramiento personal y crearnos un futuro mejor mas allá de la tumba: (Católicos) Un tercer grupo dice que el significado de la vida esta en la aproximación al no ser: (Budistas). Un cuarto grupo dice que el significado esta en el mejoramiento de la raza: (Evolucionistas) y el quinto grupo niega toda posibilidad de búsqueda, de significado. (Existencialistas)...

Todas estas explicaciones sufren un defecto, tratan de hallar el significado de la vida fuera de esta, en el futuro de la humanidad o en la existencia problemática después de la muerte o en la evolución del ego a través de largas reencarnaciones sucesivas. Pero si en vez de especular los hombres miraran simplemente dentro de ellos, verían que en realidad el significado de la vida no es después de todo tan oscuro: CONSISTE EN EL CONOCIMIENTO. Toda la vida mediante todos sus hechos acontecimientos, accidentes agitaciones y atracciones nos conduce siempre hacia el conocimiento de algo. HASTA EL AMOR, la emoción mas fuerte del hombre es el anhelo por lo desconocido. La atracción de lo nuevo: Curiosidad

Todas las facultades mentales del hombre y los sentimientos desde las emociones mas simples hasta las mas elevadas son los medios del conocimiento, solo a nuestra estrecha visión humana le parecen que sirven para otras finalidades: Los evolucionistas, seguidores de las teorías de Darwin dirán que la lucha por la existencia y la selección de los más aptos crearon la mente y el sentimiento del hombre moderno, que ambos sirven a la vida, la protegen de la especie y que en si mismo no tienen significado. Pero si la inteligencia existe, entonces nada existe excepto la inteligencia y la sobrevivencia de lo más aptos tampoco son accidentes sino productos de una inteligencia que no conocemos. Nosotros no lo comprendemos no vemos la presencia de la inteligencia en los fenómenos de la naturaleza porque nunca estudiamos el todo sino un aparte. Estudiando el dedo meñique del hombre no podemos ver toda su inteligencia. No entendemos que toda vida es la manifestación de una parte de algún todo, si lo hacemos solo así se abre una posibilidad de conocer ese todo. 

LA FUNCIÓN DEL HOMBRE ES EL CONOCIMIENTO PERO SIN ENTENDER AL HOMBRE COMO UN TODO ES IMPOSIBLE ENTENDER SU FUNCIÓN.

Toda vida humana separada es un momento de la vida del gran ser que vive en nosotros. Las inteligencias de estos seres superiores no existen independientemente de la vida los inferiores. Son dos lados de la misma cosa. La vida y la muerte nos parecen separadas y diferentes  la una de otra porque no sabemos como mirar. Nuestras vidas individuales son manifestaciones de alguna gran inteligencia. Prueba de esto se halla el hecho que nuestras vidas no tiene significado alguno a parte de adquirir conocimiento y un hombre reflexivo cesa de sentir la ausencia de significado en la vida solamente cuando comprende esto y empieza a esforzarse conscientemente en la dirección que inconscientemente estaba siguiendo antes. Además la adquisición de este conocimiento o sea nuestra función en el mundo, no sola la logra nuestro intelecto sino todo nuestro organismo, todo nuestro cuerpo, toda nuestra vida y toda la vida de la sociedad humana, sus organizaciones e instituciones toda la cultura y toda la civilización todo lo que conocemos en la humanidad 

Si sobre el aspecto intelectual del hombre decimos que su finalidad es la adquisición de conocimientos esto no suscitará ninguna duda. Todos están de acuerdo en que el intelecto existe con esa finalidad pero no están tan claras las cosas con respecto a las emociones: Alegría, pesar, ira, miedo, amor, odio, orgullo, compasión, celos, sentido de la belleza y la creación artística. El sentido moral y las emociones religiosas. Fe, esperanza, caridad, veneración, etc. y tampoco respecto a la actividad humana. No vemos como estas emociones sirvan para el conocimiento, nos parece que sentimos bajo las emociones y creamos mediante el trabajo, para nosotros lo emocional se opone a lo intelectual, el corazón se opone a la razón, colocamos a ambos separadamente y también muy separadamente al sentido moral o espiritualidad. El error radica aquí en la interpretación de las palabras intelecto y emoción. 

El intelecto en conjunto también es emoción, pero en lenguaje coloquial la razón se opone al sentimiento, luego viene la voluntad situada como facultad separada o independiente. Se dice a menudo que la razón superó al sentimiento y la voluntad superó al deseo. el sentido del deber a la pasión, la espiritualidad a la intelectualidad, la fe superior a a la razón. Pero todo esto son erróneas expresiones tan incorrectas como las de salida del sol y puesta del sol. En el alma humana no existen sino emociones. Esto lo comprendió claramente Spinoza cuando dijo: que a una emoción sólo la podrá vencer una emoción mas fuerte. Y NADA MAS

El asceta que mata en sí mismo todos lo deseos y pasiones lo hace mediante su deseo de salvación. Un hombre que renuncia a todos los placeres mundanos lo hace por el gozo del sacrificio, un soldado que muere por el sentido del deber lo hace por la emoción de la fidelidad, en realidad todo esto es tan claro como el día y las personas solo se confunden porque llaman con diferentes nombres a los grados de una misma cosa. La espiritualidad no es algo opuesto a la intelectualidad o emocionalidad. Es solo su VUELO MAS ALTO. La razón no tiene limites. La limitación es solo una característica de la mente humana euclidiana. El intelecto separado de las emociones.

¿Qué es entonces la razón? La razón es el aspecto interior de la vida de todo ser. En todos los animales inferiores y el reino viviente de la vida vemos una razón pasiva, pero con la aparición de los conceptos la razón se vuelve activa y empieza a funcionar como intelecto. Un animal vive por las sensaciones y las emociones su el intelecto está sólo un estado embrional, como curiosidad y saber por conocer. En un hombre el desarrollo de la razón consiste en el desarrollo del intelecto y de las emociones superiores, estéticas, religiosas, morales que a medida que evolucionen se intelectualizan cada vez mas. Simultáneamente el intelecto se impregna de emocionalidad y cesa de ser frío. Así la espiritualidad es la fusión del intelecto y de las emociones. 

El intelecto se espiritualiza a partir de las emociones. Las emociones se espiritualizan a partir del intelecto.

Las funciones de la la razón no son limitadas pero el intelecto humano no va a menudo hasta su forma suprema. La forma humana del conocimiento no será más intelectual sino algo diferente. Solo esta razón superior esta enteramente libre de conceptos lógicos de la esfera euclidiana. La matemática trascendió el dominio de la lógica hace tiempo. Pero la trascendió con la ayuda del intelecto. La nueva percepción crece con el intelecto y las emociones superiores, pero no es creada por ellos. 

Un árbol crece en la tierra pero no es creado por la tierra. Se necesita una semilla. Esta semilla puede ser el alma o no. Cuando esta allí se la puede hacer brotar o ahogar. Cuando no esta allí nada podrá tener lugar. Y un alma despojada de su semilla incapaz de reflejar el mundo de lo milagroso nunca producirá un tallo vivo son que siempre reflejará al mundo fenoménico.

En la actual etapa de su desarrollo si bien el hombre aprende conocer muchas cosas por medio de su intelecto también conoce muchas cosas a través de sus emociones. Las emociones de ningún modo son instrumentos del sentimiento por el sentimiento, todas ellas son instrumentos del conocimiento. Si consideramos a la naturaleza emocional del hombre como limitada, como sirviendo a la vida sin servir al conocimiento nunca entenderemos su significado verdadero. Hay cosas y relaciones que solo pueden conocerse emocionalmente y solo a través de una emoción dada.  

La razón de porque los hombres se entienden tan poco entre ellos es que viven simplemente emociones diferentes. Y solo se entienden cuando llegan a experimentar simultáneamente emociones idénticas. La sabiduría popular conoce bien este hecho: un ebrio no es compañero de un sobrio. Cada oveja con su pareja. En esta comprensión mutua o ilusión de ella radica uno de los principales encantos del amor y también el secreto del poder del alcohol en las almas humanas. Porque el alcohol produce la ilusión de la comunión de las almas y estimula simultáneamente la fantasía de dos o más personas.

Las emociones son las ventanas de vidrios de colores del alma a través de las cuales el alma mira al mundo. Cada una de estas ventanas ayuda a descubrir ciertos colores en el objeto que examina pero al mismo tiempo oculta los contrastes. La iluminación unilateral nunca podrá dar una idea correcta de un objeto. Nada nos da una idea tan clara de las cosas como las emociones y nada nos engaña tanto como la emociones. Hay emociones que son necesarias e importantes para una vida de conocimiento y hay emociones que estorban mas que ayudan a la comprensión. Teóricamente todas las emociones sirven al conocimiento. 

Tomemos una de las más elementales: el temor. Indudablemente hay relaciones que pueden conocerse solo a través del temor. Un hombre que jamás experimentó el temor jamás experimentará muchas cosas de la vida de la naturaleza y motivos de la vida de la humanidad. ¿Qué otra cosa que el temor al hambre y al frío fuerza a la mayoría de los hombres a trabajar?

Las emociones se conectan con los diferentes yoes de nuestra vida mental, pequeños y grandes y según esto pueden a ser muy diferentes en su significación. El establecimiento de un Yo permanente es obstaculizado preferentemente por un cambio constante de emociones cada urna de las cuales se llama yo y se empeña en apoderarse del poder sobre el hombre. La señal evolutiva de las emociones es su liberación respecto del elemento personal y su transición a planos superiores. Una emoción personal es siempre parcial, siempre injusta, de esta manera la facultad cognoscitiva de una emoción es proporcionalmente mayor cuando una emoción contiene menos elemento personal.

Al estudiar el espacio y sus leyes, hemos visto que la evolución del conocimiento consiste en un retiro gradual de uno mismo. Porque solo retirándonos empezamos a ver el mundo tal y como es. El problema del conocimiento emocional correcto es sentir respecto de la gente y del mundo desde un punto de vista distinto del personal y cuanto más vasto sea el círculo más profundo será el conocimiento que sus emociones darán  

Hay emociones que por su misma naturaleza dividen alienan y hacen que el hombre se sienta alguien aparte, separado, tales emociones son: El odio, el temor, los celos, el orgullo, la envidia. Estas emociones son de orden material y nos hacen creer en la materia. Y hay emociones que juntan y hacen que el hombre se sienta parte de una totalidad vasta como: el amor, la simpatía, las amistad, la compasión, el amor por el propio país, el amor por al naturaleza, el amor por la humanidad. Estas emociones conducen al hombre fuera del mundo material y le muestran la verdad del mundo de la fantasía

Aunque también puede existir un orgullo enteramente impersonal por algún acto heroico cumplido por otro hombre o una envidia impersonal cuando envidiamos a un hombre que se venció a sí mismo y puede haber un odio impersonal: Odio ante la injusticia, a la violencia, a la necesidad. a la estupidez, a la inmundicia a la hipocresía. Estos elementos elevan y purifican el alma y le hacen ver cosas que de otro modo no vería. Cristo no fue manso ni suave cuando desalojó del templo a los mercaderes o expresó su opinión sobre los fariseos, hay casos en que la mansedumbre y la suavidad no son una virtud. Las emociones de amor, simpatía y piedad se transforman muy fácilmente en sentimentalismo y en debilidad y de esta forma sirven a la ausencia de conocimiento o sea a la materia.

Existe una división entre las emociones puras e impuras aunque entendemos muy poco lo que esto significa. Un examen de las emociones desde el punto de vista del conocimiento dará una clave a este problema. Una emoción impura es exactamente igual que un vidrio sucio y da un conocimiento oscuro tal como ese vidrio sucio da una imagen confusa, pero una emoción pura da una imagen clara del cocimiento que se proyecta trasmitir.

El obstáculo principal que nos impide llegar a una solución es la tendencia habitual de dividir a las emociones en morales e inmorales, pero si la rechazamos veremos que no hay emociones puras e impuras por naturaleza, y que una emoción puede ser una cosa u otra según contenga una mezcla de estas emociones o no la contenga. Puede existir una sensualidad pura que se transforma en la sensación de la vida cósmica y nos permite oír el latido de la naturaleza. Y puede existir una sensualidad mezclada con otra emociones buenas o mala desde el punto de vista moral que enturbian a la sensualidad. Puede existir simpatía mezclada con calculo para recibir algo a cambio. Puede existir el deseo de conocer por el conocimiento mismo y puede existir una búsqueda de conocimiento inducida por consideraciones de beneficio y ganancia.

Todos los hombres pueden jugar al ajedrez pero uno puede ser impulsado por la ambición y la victoria, lleno de sentimientos desagradables hacia su oponente pero otro puede simplemente tratar de resolver el complicado problema matemático que se le presenta sin pensar en nada en su rival. La emoción del primero será impura porque esta demasiado mezclada. La emoción del segundo será pura. Ejemplos de tal división de emociones pueden verse continuamente en las actividades artísticas, científicas, sociales y hasta espirituales. Solo la victoria completa sobre el elemento personal conduce al hombre a un correcto conocimiento del mundo y de sí mismo. Todas la emociones matizadas por el elemento personal semejan vidrios distorsionantes que refractan incorrectamente los rayos y de tal modo deforman la imagen del mundo.

El trabajo de purificación de las emociones nos aporta una visión totalmente nueva de la moralidad. La moralidad es una forma de la estética. Lo que no es moral no es estético porque no está coordinado, no es armónico. Vemos toda la enorme significación que la moralidad tiene porque hay emociones a través de las cuales obtenemos conocimiento. Y otras que pueden llevarnos al extravío. Si la moralidad puede ayudarnos a discriminar entre ellas, su valor es indiscutible desde el punto de vista del conocimiento:Tomemos una emoción valiosa, como el placer de la actividad. Puede ser la fuerza motora de la cultura y desarrollo de todas las facultades superiores del hombre. Pero la misma emoción puede ser la causa de una interminable serie de errores que la humanidad comete. En la excitación de la actividad el hombre tiende fácilmente a olvidar el objeto por el que empezó a actuar y confundir la actividad con el mismo objeto. Nada es más paradójico y contradictorio que un hombre absorto en la actividad: Violencia en nombre de la libertad. Violencia en nombre del amor. Prédica del cristianismo con la espada en la mano. Los patíbulos de la Inquisición para un Dios de Misericordia. La opresión de la libertad del pensamiento y la palabra por parte de los ministros de la religión. En conjunto hay poquísima moralidad en nuestra vida. La cultura europea siguió la senda del desarrollo intelectual y organizó sin pensar en el significado moral de su actividad.

Muchas personas asumen una actitud negativa hacia toda esta cultura, pero esto también es injusto, el pensamiento europeo produjo también mucho de útil y valioso. La elaboración de principios de libertad. La abolición de la esclavitud, la victoria sobre la naturaleza hostil, la prensa, los milagros de la medina y la cirugía moderna, Todo esto son indudablemente logros reales que se deben tomar en consideración, pero en ellos no hay moralidad. O sea no hay verdad, por el contrario hay muchas mentiras y no nos sorprende el hecho de que mientras hacemos evolucionar bellos principios toda la vida de la humanidad marche en dirección contraria. Un salvaje aplastaba la cabeza de su enemigo con un simple garrote, nosotros inventamos artefactos complicadísimos con la misma finalidad que son capaces de aplastar cientos y cientos de cabezas simultáneamente. Resulta claro porque la moralidad es una parte de la estética. La estética es el sentido de la belleza, de la relación de las partes con el todo, la necesidad de una cierta relación armónica. Y la moralidad es lo mismo. Las acciones, los sentimientos, y los pensamientos no son morales cuando son incordinados. La introducción de la moralidad en nuestra vida la haría menos paradójica menos contradictoria m mas lógica y sobretodo mas civilizada.

Olvidamos con demasiada facilidad que la palabra tiene después de todo un significado en relación con el acto. Nos interesamos por muchas cosas, pero por alguna razón fracasamos completamente al advertir la falta de correspondencia en nuestra vida espiritual y nuestra vida en la tierra. De modo que vivimos en dos vidas: en una de ellas somos excesivamente estrictos con nosotros mismos en al otra por el contrario nos consentimos con demasiada facilidad de oda clase de compromisos.

En el resultado es todas la monstruosidades de la vida moderna, la falsificación de nuestras vidas. Falsificación de la prensa, del arte, del teatro, de la ciencia, de la política, falsificación que nos ahoga y nos ensucia pero que nosotros creamos, porque nosotros mismos y nadie mas somos los esclavos de esa falsificación. No somos conscientes de llevar nuestras ideas a la practica e introducirlas en nuestra vida cotidiana. En otras palabras: admitimos la posibilidad de que siga una de las pautas estereotipadas cuyo perjuicio conocemos pero del que ninguno de nosotros se hace responsable individualmente porque no las creó. Sin embargo el término nosotros es afortunadamente discutible. La enorme mayoría del globo terrestre está empeñada en destruir, deformar y falsificar las ideas de la minoría. La mayoría no tiene ideas propias, es incapaz de entender las ideas de la minoría.

LA CREACIÓN Y LA DESTRUCCIÓN SON LOS DOS SIGNOS PRINCIPALES DE DOS TIPOS DE RAZAS DE HOMBRES. La moralidad es necesaria para el hombre pero al mismo tiempo absorto en su propia moralidad el hombre olvida el objeto de la perfección moral y empieza a ver el objeto en la moralidad misma olvidándose de que ese objeto consiste en el conocimiento. Esto detiene todo pensamiento. Un hombre empieza a tener miedo de todo y empieza a ver algo inmoral en todas las manifestaciones de la vida, desarrolla una actitud recelosa ante la moralidad de los demás. Y deseoso de esparcir sus puntos de vista morales considera con hostilidad todo lo que no está de acuerdo con su moralidad, con completa libertad y desde el punto de partida se convence de que es necesario luchar contra la libertad de opiniones contrarias a las de él. No hay tiranía más feroz que la de la moralidad.

Pero la humanidad necesita moralidad, pero la busca apasionadamente y tal vez la encuentre. Entonces sobre esta base de un nueva moralidad completamente diferente que se basa en un conocimiento superior en datos reales tendrá lugar una división. Y desaparecerán las contradicciones de esta vida .

Las formas organizadas el conocimiento intelectual son: La ciencia (observación, calculo y experiencia) y la filosofía (método especulativo de razonamiento y deducción) Las formas organizadas del conocimiento emocional son la religión y el arte.  

Las enseñanzas religiosas apartándose de la revelación original se basan en la naturaleza emocional del hombre: Templos majestuosos, magnificas vestidura de los sacerdotes, pompa de ritos religiosos, procesiones, sacrificios, cánticos, músicas y danzas, etc.. Los mitos religiosos, las leyendas, los relatos de dioses y santos, profecías, Apocalipsis. 

La religión puede desviarse de su verdadero objetivo para servir a intereses propios o terrenos. Pero su origen radica en la búsqueda de la verdad y de Dios.

El arte sirve a la belleza, o sea a un particular conocimiento emocional. El arte halla la belleza en todo y hace que un hombre lo sienta y de esta manera CONOZCA. El arte es un potente instrumento del conocimiento el mundo nouménico. Pero simplemente pensar que este misterio no es para el conocimiento sino para el goce destruye todo el encanto.  

Tan pronto como el arte empieza a gozar de la belleza que ya se halló en vez de buscar una nueva belleza todo progreso se detiene y el arte se transforma en un inútil esteticismo que rodea al hombre cono un muro y le impide ver mas allá.

LA BÚSQUEDA DE LA BELLEZA ES EL OBJETO DEL ARTE, TAL COMO LA BÚSQUEDA DE DIOS Y LA VERDAD SON EL OBJETO DE LA RELIGIÓN. 

Como el arte la religión no progresa mas que cuando cesa de buscar a Dios y empieza a pensar que ya lo encontró. La ciencia, la filosofía, la religión, el arte empiezan a servir al conocimiento verdadero solo cuando empiezan a manifestar su intuición. Puede decirse que el objeto de lo sistemas científicos y filosóficos no es dar cierta información a los hombres sino elevar al hombre a una altura de pensamiento y sentimiento en las que pueda pasar a las formas nuevas y superiores de conocimiento, de las que el arte y la religión están muy próximas. 

LA DIVISIÓN MISMA DE CIENCIA, FILOSOFÍA, RELIGIÓN, Y ARTE MUESTRA SU INSUFICIENCIA. Una religión completa abarca arte, filosofía y ciencia. Un arte completo abarca filosofía, religión y ciencia. La ciencia completa y la filosofía completa abarcarán religión y arte. Una religión que contradiga a la ciencia y una ciencia que contradiga a la religión son igualmente falsas.

 

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