Según la teorías del escritor John William Dunne, ex soldado británico e ingeniero aeronáutico diseñador de aviones militares:

El tiempo es multidimensional y los acontecimientos existen antes de que ocurran o sea que nosotros avanzamos hacia ellos igual que podemos avanzar hacia un objeto físico.

Pero... ¿Y si no somos nosotros los que avanzamos hacia ellos sino que son los mismos acontecimientos los que avanzan hacia nosotros?

No es un juego de palabras, intentaré explicarme mejor:

Aunque a veces el ser humano no parece tener opción a elegir, creo que existe el libre albedrío y que somos nosotros mismos quienes atraemos los acontecimientos con nuestra fuerza mental escogiendo así la experiencia que queremos o necesitamos vivir.

Dunne solía también tener sueños proféticos que intentó explicar científicamente convirtiéndose en investigador del mensaje premonitorio de sus sueños, su mensaje fue: Lo que no existe no se puede ver, a no ser que sea en a través de sueños o visones aparentemente proféticas.

Sus teorías me han dado pie a desarrollar otras paralelas, por ejemplo:

Yo creo que muchas cosas si existen pero no podemos verlas debido a nuestras propias limitaciones.

Según Einstein: El día que el hombre utilice toda su capacidad cerebral dejaremos de necesitar un cuerpo. En consecuencia: Una vez seamos libres de nuestro cuerpo podremos ver y comprender muchas otras dimensiones. Los sucesos efectivamente están ahí en nuestro futuro pero solo se hacen reales en nuestro presente respondiendo a la llamada de nuestro deseo. Si nos dirigiéramos irremisiblemente hacia ellos, el hombre no sería mas que una marioneta incapacitada para decidir por si mismo.

El también escritor ingles J:B: Priestley amigo personal de Dunne escribió un ensayo en su libro: Un experimento con el tiempo coincidiendo con Einstein en la afirmación de que:

El presente el pasado y el futuro no precisan de una secuencia lineal en todo suceda ordenadamente. El futuro puede estar antes que el presente y el ayer en el futuro.

Sigo haciendo cábalas sobre el tema:

Yo creo que si pudiéramos salir de la cárcel tridimensional de nuestro cerebro, experimentaríamos el tiempo desde otra dimensión y veríamos entonces la decisión que vamos a elegir.

Utilizando una metáfora para poder explicar lo inexplicable:

Algo parecido a un avión que desde el aire puede ver el dibujo del campo de aterrizaje por completo, a diferencia del piloto que ve las pistas de una a una. Bajo esa perspectiva distinta: El pasado, el presente y el futuro coexistirían a la vez y las teorías de Einstein podrían comprenderse. Ya que como el mismo Albert Einstein dijo en cierta ocasión: La distinción entre pasado, presente y futuro es una ilusión si bien se trata de una ilusión muy persistente.(Tan persistente como la duración de nuestra vida terrena añadiría yo.)

Nostradamus vio con dos siglos de antelación acontecimientos históricos que efectivamente ocurrieron dos siglos después. Muchas otras personas han tenido también visiones proféticas que después se han cumplido.

Pero desde mi punto de vista, las visones proféticas no son tales. Un suceso puede conocerse antes de que ocurra (y digo antes limitándome a nuestro punto de mira humano ya que puede ser que no lo percibamos y en realidad nada exista antes ni después, sino ahora.) pero quizás, cuando algo que se ha presentido sucede, lo que ocurre es que vivimos el suceso a consecuencia de haberlo imaginado.

Una anécdota: Serge Diaghilev director de los Ballet Rusos odiaba la idea de ir a Venecia hasta que finalmente tuvo que visitar esa ciudad por cuestión de trabajo y allí murió.

Una posible explicación coherente: La fe y el miedo son fuerzas mentales iguales pero opuestas. La fe( positiva) y el miedo (negativo) atraen por igual los acontecimientos de nuestras vidas temidos o deseados. La mente no distingue entre el bien o el mal y en consecuencia actúa como un imán sobre los hechos que se temen o que se desean. En mi opinión, el subconsciente del personaje ordenó el lugar de su muerte y su propio miedo creó la situación temida.

 

Viajes en el tiempo.

Una versión diferente sobre el mismo tema

Si los habitantes de un planeta ubicado mas allá del sistema solar, girando entorno a una estrella a 200 años luz de la Tierra dispusieran de potentes telescopios para observar a nuestro planeta en el hipotético año de 1991 podrían efectivamente ver como se desarrolla nuestro pasado en el año 1791, ya estos dos años de diferencia sería justamente el tiempo que las imágenes tardarían en llegar a la lente de su telescopio.

Pero si esto mismos habitantes poseyeran naves capaces de trasladarles a nuestro planeta, no podrían vivir nuestro pasado ya que el tiempo es proporcional a la velocidad del movimiento y cuando esta nave llegase a la Tierra aterrizaría en el en el año 1991.

En mi opinión, los viajes en el tiempo solo podrán ser virtuales, como una película filmada el pasado. El pasado, el presente y el futuro nunca podrán mezclarse entre si. Si esto sucediera daría lugar a la conocida paradoja: el padre que muere asesinado por propio hijo antes de haberlo concebido y esto cambiaría el curso de todo los acontecimientos.

Esta conclusión concuerda con la teoría del serialismo de John William Dunne, en la que describe el tiempo como:

Una secuencia infinita de niveles superpuestos. Llegando a sugerir que los humanos avanzan perpetuamente de un nivel a otro y por lo tanto son inmortales.

Todo parece indicar que estamos aquí para evolucionar. La inmortalidad, para mí, tiene un significado de superación, de trascendencia. Creo que cada nivel nos sirve para aprender algo y poder pasar al siguiente, permanecer siempre en el mismo seria efectivamente una explicación casi científica al infierno del que nos hablaban en nuestra católica infancia. Quizás cada suceso sea una asignatura a aprobar o a suspender y esos distintos niveles nos ofrecen otras posibilidades que pueden estar sucediendo aquí y ahora, antes o después.

Como he dicho al principio, quizás todo depende de nuestra perspectiva en esa dimensión desconocida que es el tiempo.

GLORIA CORRONS  2005