Esta circulando por la red un PPS titulado La edad de la abuela y al leerlo no he podido resistir la tentación de dar mi opinión sobre él  porque me parece que la persona que  lo ha hecho  no tiene ni idea de lo que esta hablando y se ha hecho un lío con las fechas y con todo lo demás.  

LAS SESENTONAS

  

Para empezar: las fotos corresponden a la juventud de los padres de dichas abuelas, (mujeres entre 60 y 69 años) y no a la de ellas mismas y lo más importante: si tuvieran que referirse con conocimiento de causa a las sesentonas, en lugar de hacerlas parecer unos dinosaurios arcaicos  deberían decir que pertenecieron a la generación que rompió moldes y provocó la revolución de mayo del 68 que cambió toda una forma de vivir y también que precisamente gracias a su rebeldía, su decisión y su deseo de reformar a una sociedad caduca hipócrita y materialista la gente ahora vive con mucha mas libertad, ( aunque  pocos se dan cuenta que, de un modo muy sutil, estamos volviendo atrás ,en todo menos en tecnología).

El autor de dicho PPS  no tiene ni idea de lo que pasó, pero ni idea. Las hombres y mujeres de esa edad fueron  pioneros  y rompieron  los moldes de un sistema de vida caduco e hipócrita, Pero ahora vivimos una época sin imaginación y ya se sabe lo que se dice: Cuando lo viejo no acaba de morir y lo nuevo no acaba de nacer es época de crisis...

Y eso es lo que hay: Una crisis total de valores y de creatividad....pero quiero ser optimista y espero que las nuevas generaciones recuperen el espíritu de sus abuelos, y supongo que será así por aquello de la ley del péndulo.

A mí estos mensajes me indignan. Cuando los leo me dan mas ganas de hacer lo que decían los anarquistas: parad al mundo que me apeo...o sea bajarme en cualquier estación y abandonar este tren que se llama Humanidad... porque de verdad, cuando mas conozco a los humanos mas quiero a mis perros y a mis gatos...(hay excepciones desde luego pero el que escribió eso no se encuentra entre ellas)

Y encima estos mensajes nefastos que dan una visión tan errónea de las cosas, se pasean por la red donde puede leerlos todo el mundo y créeselos... es indignante.

Rosa Maria  Balcells