José Corrons Gutiérrez (1872-1918) 

Nació en el corazón de Barcelona. 

Comerciante por herencia y también por vocación, dedico media vida a su tienda de óptica. 

A pesar de ser un hombre muy ocupado, también fue un gran artista  ya que había estudiado la carrera de piano en el Conservatorio del Liceo donde obtuvo varios premios de interpretación. También fue un gran deportista dedicado al remo y aficionado a las motos y a los automóviles.

Su espíritu inquieto y moderno lo empujo importar del extranjero los aparatos más innovadores como fonógrafos de cilindros de cera de la  marca Edison y aparatos Verascope para visualizar  fotografía estereoscópica. 

Quizás a consecuencia de los últimos inventos  tecnológicos, se intereso por la fotografía dejándonos en herencia una magnifico testimonio de su época, cuyo merito no se limita a su antigüedad, sino a como supo captar todo lo que le envolvía. 

En sus fotografías, inmortalizo para siempre generaciones que si no hubiera sido por el objetivo de su cámara, siempre atento y espontáneo, no hubiesen dejado la más mínima huella y que hoy parecen revivir para nosotros como si el tiempo se hubiese quedado atrapado en el interior de las placas de vidrio de sus fotografías. 

Ahora cien años después, su nieta, Gloria  Corrons a querido dejar constancia de alguna de las más bellas  y curiosas imágenes captadas por su abuelo y que se expondrán periódicamente en la sección RECUERDO de la revista virtual SELENE.